LA HERBOLARIA SALUDABLE
Hablar de la herbolaria es hablar de las antiguas tradiciones medicas que datan de 25 000 años atrás, cuando el hechicero de cualquier tribu conocía remedios para curar algunos males a través de plantas y conjuros. Seguramente en este momento la sensibilidad y el sentido común eran sus aliados en el combate contra la enfermedad. Esta tradición se encuentra en todas las culturas de los cinco continentes del mundo, por ello, daremos un breve relato de cómo llegó y se desarrolló en nuestro país. El registro histórico más remoto le pertenece a los egipcios, cuando llega a este mundo Imhotep, considerado en vida un sabio de la medicina y dios de la misma después de muerto. Este médico uso la herbolaria de manera sistemática y se considera el primero, ya que existen papiros que así lo refieren y los cuales describen la curación de cuarenta y ocho casos clínicos con plantas medicinales.
Nuestra historia continúa en la antigua Grecia, donde la mitología marca la aparición de Quirón, un centauro que recibió el conocimiento médico de Apolo; y el cual tuvo varios discípulos, entre ellos, el conocido Hercúleas y Esculapio quien con tanto saber, logró obtener la sangre de las medusas y con ésta
lograr que los muertos resucitaran. Jupiter y Plutón se enteraron de este hecho y decidieron sacrificarlo para mantener el equilibrio entre la vida y la muerte, sin embargo Esculapio antes de morir tuvo dos hijas: Higyia, diosa de la medicina y de cuyo nombre se deriva la palabra higiene; y Panacea, quien simboliza las propiedades curativas de las plantas, como un remedio para todos los males.
El uso de las plantas fue ampliamente difundido por griegos y romanos, entre los cuales destacaba, Hipócrates y Galeno, quienes son reconocidos y considerados por la historia como los padres de la medicina occidental. Estos médicos usaron la herbolaria como medio para restablecer la salud de los enfermos, y sus enseñanzas rigieron el mundo de la medicina hasta la edad media.
La herbolaria pasó de los griegos a los romanos y de éstos a los países que surgieron después, como España. Aquí habrá que detenernos un poco, ya que a este lugar llega la dominación Árabe y con ella los conocimientos de ciencia médica más confiables en el mundo de por esa época. Este pueblo recapitularía los métodos grecolatinos para acceder al conocimiento de las cosas y entre ellas, la herbolaria.
En América Latina (México)
En América Precolombina existía una historia herbolaria de por lo menos 3,500 años y que, según diferentes autores, a la fecha podría tener entre 4,000 y 5,000 años de antigüedad, sin embargo, es muy probable que los primeros hombres de América seguramente venían de Asia y traían consigo una cultura herbolaria, esto se comprende si se compara la cosmovisión de sus pueblos que son muy similares. Pero volvamos a la conquista donde, una vez caída la Gran Tenochtitlán, siguió su proceso hasta consumarse alrededor del año de 1600. En esa época, los frailes acompañados de indígenas traductores levantaron un importante censo de las plantas y sus propiedades curativas, situación que se documenta en el "Códice Badiano", escrito y traducido al latín por un médico indígena, sin embargo, esa es sólo una pequeña muestra del conocimiento terapéutico de las plantas que tenían nuestros antepasados, ya que Mayas, Nahuas, Mixtecos y Zapotecos, por mencionar a los principales grupos de aquella época, tenían amplios conocimientos de la herbolaria.
Conforme se fue desarrollando la cultura mestiza, el saber se desarticuló paro jamás desapareció, de ésta forma el conocimiento terapéutico de las plantas tomó dos destinos; el primero, cuando pasa a formar parte de la teoría de los principios activos, el cual con el tiempo y una compleja historia se integra al uso de la medicina alópata u ortodoxa; y el segundo, cuando llega a ser parte de la cultura común y es conocido como el de la herbolaria tradicional.
Consumado el mestizaje, la tradición herbolaria se mantiene dentro del saber popular, es el caso de los campesinos e indígenas que conocían las plantas silvestres y sus cualidades terapéuticas, mientras que las mujeres en la casa conocían las propiedades de las plantas que cultivaban en el huerto familiar, generalmente ubicado en la parte posterior de la casa; donde había vegetales curativos y comestibles.
De este modo transcurrieron casi trescientos años, en el cultivo de una importante cultura herbolaria que se transmitía en forma verbal y de generación en generación. Posteriormente se produjeron importantes y masivas migraciones a las ciudades, los campesinos emigrantes llevaron consigo esta tradición herbolaria que con el tiempo se fue diluyendo ante el florecimiento de la medicina ortodoxa.
Sin embargo, hubo familias que acuñaron la profesión de la herboristería, que a su vez, han sistematizado el uso y combinación de plantas para males y padecimientos específicos. De esta manera el legado milenario de la herbolaria ha sido cultivado en México para servir a la salud de sus habitantes y cuyo efecto curativo está al alcance de todos.
Bibliografía
1.- Nutrición y Dietética. Vol. I, II. (Jesús Hernández) Ed. Printed Mex.
2.- Mitos, peligro y errores de las dietas de adelgazamiento. Ed. Biblioteca de la Salud (F. Grande) Esp. 1997.
3.- Atlas de las plantas de la Medicina Tradicional Mexicana Vol. I, II y III (Arturo Argueta Coord.) INI, 2004.